Una mudanza es una etapa emocionante, pero también estresante, no solo para usted, sino también para sus mascotas. Al igual que las personas, los animales pueden sentir ansiedad ante los cambios y el ajetreo que implica una mudanza.
Sus compañeros de cuatro patas empezarán a notar el cambio en cuanto le vean guardar sus pertenencias y las de ellos en cajas. Para que esta transición sea lo más tranquila posible, Federico Mudanzas le ofrece algunos consejos prácticos para garantizar una mudanza sin estrés para sus mascotas.
Su nuevo hogar también será el suyo
Antes de elegir su nuevo barrio y su nueva vivienda, asegúrese de que también sea un lugar adecuado para su mascota. Tenga en cuenta aspectos como el espacio disponible, el nivel de ruido, la presencia de escaleras y las posibilidades de salir al exterior.
Cada animal tiene necesidades diferentes. Por ejemplo, los gatos disfrutan de los espacios en altura, como estanterías o plataformas donde puedan trepar. En el caso de los perros, especialmente los cachorros o los de edad avanzada, es preferible disponer de un acceso cómodo al exterior, algo que puede resultar más complicado en edificios con muchas escaleras.
Consulte a su veterinario antes de la mudanza
Antes de mudarse, programe una visita con su veterinario. En función del historial médico de su mascota, podrá ofrecerle recomendaciones específicas para facilitar la transición.
No olvide llevar consigo su historial veterinario y cualquier medicación que necesite. Además, su veterinario podrá recomendarle un nuevo profesional cerca de su futuro domicilio.
Prepare un kit de primera necesidad para su mascota
Tener preparado un kit con todo lo imprescindible —comida, medicamentos, juguetes favoritos, utensilios de aseo y otros accesorios— hará que la mudanza sea mucho más sencilla. Así evitará tener que buscar sus cosas entre las cajas y ayudará a que su mascota se sienta más segura y cómoda en su nuevo entorno.
Manténgala alejada del bullicio de la mudanza
El constante ir y venir, el ruido y el movimiento del día de la mudanza pueden generar mucha ansiedad en los animales. Lo ideal es dejarlos al cuidado de un familiar, un amigo o un vecino de confianza. Si esto no es posible, acondicione una habitación tranquila con su cama, su arenero o sus recipientes de comida y agua. Procure mantener sus rutinas habituales para reducir al máximo el estrés.
Viaje de forma segura el día de la mudanza
Si su mascota no está acostumbrada a viajar en coche o dentro de un transportín, empiece a familiarizarla con esta situación varias semanas antes de la mudanza. En el caso de los gatos y los perros pequeños, utilice un transportín correctamente sujeto con el cinturón de seguridad.
No permita que su mascota salga del transportín antes de llegar al nuevo domicilio, ya que podría asustarse y escapar. Una vez allí, déjele tiempo para adaptarse a su nuevo entorno antes de permitirle explorar el exterior.
Una adaptación progresiva
Al llegar a la nueva vivienda, permita que su mascota explore primero una única habitación. Coloque allí todos sus objetos habituales: comedero, juguetes, cama y arenero. Poco a poco podrá darle acceso al resto de la casa.
Dedíquele tiempo, atención y cariño. Jugar con ella, ofrecerle alguna golosina o incluso un juguete nuevo puede ayudarla a adaptarse más fácilmente a este cambio.
Mudarse con una mascota requiere planificación y paciencia, pero siguiendo estos consejos la transición será mucho más sencilla. Si también está organizando una mudanza en Suiza, puede consultar Déménagement Genève para disfrutar de un servicio profesional y eficaz.
En Federico Mudanzas estamos aquí para facilitar tanto su mudanza como la de sus fieles compañeros. Póngase en contacto con nosotros para solicitar un presupuesto personalizado y convierta su mudanza en una experiencia tranquila y sin preocupaciones.